Desde el año 2013, todos los residentes fiscales en España están obligados a declarar a Hacienda los bienes y derechos que estén situados en el extranjero, a través de la presentación del modelo 720, siempre que el valor de estos sea superior a los 50.000 euros. También tendremos que declarar cuando transmitamos el bien o derecho anteriormente declarado, y, por tanto, ya no seamos su titular a 31 de diciembre.

¿QUÉ BIENES O DERECHOS HAY QUE DECLARAR?

Este modelo 720 incluye tres obligaciones de declaración, que son independientes entre sí, pero que se declaran en el mismo modelo y son los siguientes:

  • Cuentas (cuentas corrientes, de depósito, etc.) que se mantengan en entidades situadas en el extranjero.
  • Valores (acciones, fondos), derechos, seguros y rentas depositados, incluidos fideicomisos, trusts u otras masas patrimoniales como las herencias yacentes.
  • Bienes inmuebles o a derechos sobre bienes inmuebles, situados en el extranjero.

La tenencia de criptomonedas no se declara en este modelo 720, sino en el 721 (y, en su caso, en los modelos 172 y 173).

¿QUIÉN ESTÁ OBLIGADO A DECLARAR?

Están obligados a presentar la declaración sus titulares, así como sus titulares reales que superen el umbral de los 50.000 euros. Esto incluye tanto las personas físicas, las empresas o cualquier otra entidad residente en España, como las herencias yacentes, siempre que sean residentes fiscales en España.

Esto es especialmente relevante para los extranjeros que han establecido su residencia en España dado que en general, siguen manteniendo ciertos bienes y derechos en su país de origen. Por idénticas razones también es relevante para los españoles que retornan a nuestro país tras un período de residencia en el extranjero.

Sobre las cuentas, además de sus titulares, también están obligados a declarar sus representantes, autorizados, beneficiarios, apoderados o titulares reales, tanto los que figuren como tales a 31 de diciembre como si lo han sido durante el año. Este aspecto es especialmente relevante para el caso de empresas.

¿PUEDO SER SANCIONADO SI NO PRESENTO EL MODELO 720?

Nos pueden imponer una sanción por no declarar, por hacerlo fuera de plazo o por hacerlo de forma incorrecta o incompleta. La sanción mínima será de 200 euros, a los que hay que se añadirá una sanción por dato no presentado.

Además, si no se declara, la Agencia Tributaria podría llegar a incorporar estos bienes en el IRPF como ganancias patrimoniales no justificadas. En algunos casos extremos podría dar lugar a la inhabilitación para contratar con las Administraciones Públicas y/o un delito penal.

En AEME ADVOCATS podemos ayudarte a presentar esta declaración informativa 720, así como con el resto de tus obligaciones fiscales.

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